Desde la ADF entrevistamos a nuestro socio Martín Errea (ADF) por su trabajo como gaffer en el largometraje Gatillero (2025), con dirección de fotografía de nuestro socio Martín Sapia (ADF) y dirigida por Cristian Tapia Marchiori, disponible en HBO Max.

Por Martín Errea (ADF)

Gatillero fue  de las películas más atípicas en las que me tocó trabajar como gaffer en toda mi carrera, no solo por ser un plano secuencia sino también por la utilización  de  cámara en mano (en muchos casos moviéndose frenéticamente por todas partes), su seteo en ISO 12800 (Sony FX6) y que  transcurre  el 99% de noche con  exteriores de gran magnitud.
Llegué a la película por el lado de dirección, conocía bien al director Cristian Tapia Marchiori y el AD Lautaro Perín, ya que con ellos había trabajado gratamente en varias películas, ambos como asistentes de dirección, con lo cual, en esta ocasión, era un honor poder estar en esta película de Cristian.
Sabía cómo trabajaban, ambos son muy profesionales transmitiendo bien de antemano que van hacer, optimizando los tiempos y dando  poco margen para el azar y  la improvisación, cosa que estoy de acuerdo. Creo que para este tipo de proyectos la  metodología de trabajo es un  pilar fundamental para que una producción pueda converger en un equipo sólido, profesional y expeditivo, con lo cual estaba muy contento de poder estar.
Con Martin Sapia, el DF, no había trabajado nunca, lo cual ya presentaba un gran desafío, y la verdad fue un placer poder ayudarlo desde mi rol con la iluminación. 

El Equipo técnico observando las indicaciones del director Cristian Tapia Marchiori

En los primeros contactos con él, recibo una maqueta grabada de toda la película  que habían hecho con Cristian en donde, aunque estaba filmada de día, me permitía observar exactamente que se iba a mostrar, de qué manera, la dinámica de los actores, por donde iban a entrar, donde se iban parar, decir  el texto, etc., etc. 
Esta posibilidad nos dimensionó  de una manera muy precisa los límites que teníamos, pudiendo decidir  con exactitud los mejores lugares donde ubicar las luminarias, no solo para ocultarlas, sino para que cumplan una función protagónica. 
Todo esto realmente fue un gran desafío, tuvimos que pensar mucho y volver varias veces a lo mismo, no solo por las posiciones, sino para decidir qué tipo de artefacto nos convenía usar en cada momento de acuerdo a la carga dramática, tono y atmósfera que queríamos transmitir en cada escena. 

Planta de luces – Gatillero 

Por otro lado, soy de prestar mucha atención al guión y lo que sucede en cada escena; no es lo mismo una propuesta de iluminación para un pasillo, donde los actores solo pasan, a un interior  donde estos tienen una conversación de 4 páginas de guión y se ven todos los fondos con varios tamaños de planos y puntos de vistas. Inevitablemente, en esta última, voy a necesitar más fuentes de luces y una logística de armado mayor. 
Con respecto a las plantas de luces, siempre trato de agregar más luminarias como comodín, por si el actor cambia de posición o por necesidad de último momento la cámara encuadra  para otro lado. Estar cubierto de antemano ahorra más tiempo que tener que cambiar o agregar una luminaria a minutos de tirar la toma. 

Equipo técnico y elenco en ensayo con Julieta Diaz y Sergio Podeley, Cristian Tapia Marchiori y Martín Sapia (ADF)

Estaba claro que para esta película atípica había que hacer un abordaje diferente.
Ya por el hecho de tener tanta sensibilidad en la cámara implicaba, no tanto agregar luz para exponer, sino pensar cada fuente de luz como una herramienta para dar algún contraluz, un punto de luz en particular, más profundidad, un ambiente o atmósfera determinada, color, etc., etc. 
Por otro lado, el hecho de ser un plano secuencia no dejaba mucho margen para trípodes, con lo cual el 90% de las luminarias están colgadas. 
Para que Cristian y Martín pudieran trabajar las coreografías con los actores, sabía que era importante  un set lo más limpio posible; por eso, para evitar el uso de escaleras, priorice 100% fuentes que tuvieran la posibilidad de trabajar DMX con antenas inalámbricas, ya que el cableado se hubiera notado mucho, aunque sigue siendo lo más fiel.  

Planta de luces – Gatillero 

Utilice luces led Falcon Eyes, modelos RX29 y RX24, que proporcionan sombras suaves, son bicolor y por, sobre todo, son livianas para colgar. El parque lo complementaban luces duras monoled: 2 x Forzas 60B bicolor, 2 x Forzas 300B bicolor, 1 x Aputure 600B bicolor, 1 x Aputure 1200D día; usamos baterías v-mount y generadores inverter Honda Eu30 y Eu70. Todo el equipamiento de luces y grip fue de Trifasica Lighting & Grip.
Hablando con Martín y la directora de arte, decidimos armar en conjunto, unos plafones de tubos, los cuales modifique para agregar nuestros tubos largos de LED RGBW Pavotube 30C II, con sus antenas DMX, etc. Terminamos fabricando 5, que fuimos usando en toda la película. Los usábamos como luces prácticas y al mismo tiempo podíamos controlar la temperatura de color y la intensidad con una tablet; muchas veces iban colgados, de forma cenital, de fondo, de costado o en el piso. 
En varias ocasiones, también se usaron las propias luces del lugar: apliques, veladores, tubos fluorescentes, en todos los casos fueron modificadas con filtros ND, CTO o difusores para nivelar con la exposición de la cámara. También teníamos lamparitas incandescentes E27 con dimmer, lámparas LED E27 controladas por bluetooth, paneles/tubitos de LED RGBW y tubos cortos LED RGBW Pavotube 15C.

Planta de luces – Gatillero 

Con respecto a los exteriores noche calle, teníamos una luz base muy potente, contábamos con un alumbrado público hecho a nuevo para la Isla Maciel (luminarias led de alta potencia). Para nuestra sorpresa estas iluminaban un montón con lo cual había que modificarlas de alguna manera; apagando algunas o poniéndoles pollerita con foam board. 
Gracias a la muy buena gestión de producción y a la colaboración de la Municipalidad de Avellaneda pudimos hacer esto. Con Martín elaboramos un plan de acción pensando exactamente cuales tenían que apagarse, cuales no y cuales teníamos que recortar un poco el haz. Creo que esto ayudó mucho realmente a generar más contraste y darle oscuridad a la película.
Como luces de apoyo en estos exteriores, contábamos con 2 x Velvet EVO2 Color IP54, a 6000K con algo de verde, bien picadas, en 2 trípodes cranko de 4mts; que desplazábamos de un lugar a otro. Anteriormente habíamos medido las luces de la calle con nuestro termocolorímetro.

En el set de Gatillero. En el fondo, uno de los Velvet EVO2 Color IP54 utilizados en cranko.
En el set de Gatillero. Las luminarias de la calle con las que tuvo que trabajar Martin Errea (ADF) y su equipo  
Planta de luces exterior con las indicaciones de que luminarias de la calle van prendidas y cuáles no.

Logramos armar plantas de luces bien definidas, que nos ayudaron mucho en las avanzadas y por ende en el rodaje, calculando bien los tiempos de armado. Tratábamos de avanzar una locación por día, con lo cual había un equipo siempre avanzando, otro en set y después desarmando. Al estar las locaciones cerca, todo era relativamente más fácil en cuanto a logística.
El rodaje transcurrió bien ordenado, la planificación rindió sus frutos. Sumado a eso en rodaje ensayábamos nuevamente, donde terminábamos de ajustar intensidades y color con la tablet para luego ya filmar .

Martin Errea (ADF), gaffer, y Martin Sapia (ADF), DF, en el set de Gatillero 

Como conclusión creo que hicimos un trabajo digno, desde lo estético pudimos acompañar la historia con la   iluminación sin caer en artilugios o una fotografía expresionista o muy marcada, y desde lo operativo, logramos llegar bien con los tiempos y cumplir lo que nos encomendaron. Sin toda la planificación y el orden que de antemano tuvimos de parte del departamento de dirección creo que los resultados no hubieran sido los mismo.
Agradezco mucho a Cristian, Lautaro, Martín y Pablo que confiaron en mí como gaffer y también en el equipamiento que proveí. 

Agosto de 2026